“La Resonancia”

 

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Festival A cuerda Viva 2015

“La resonancia” el verdadero corazón de la guitarra.

Por Lyl Álvarez

El Festival Internacional de Guitarra A cuerda Viva El Salvador 2015 se convirtió en un referente cultural y lúdico durante el período de vacaciones de agosto. El Festival ofreció dos áreas complementarias, por un lado el denominado Campamento Formativo, con clases magistrales, talleres participativos y conferencias sobre la guitarra y por otro, el programa de grandes conciertos, que durante tres noches colmaron de música sublime  el Teatro Alejandro Coto de Suchitoto.

Durante cuatro días la ciudad colonial se llenó de sonidos y resonancia de cuerdas de guitarras al ser la sede del II festival internacional A cuerda viva con la participación de cuatro grandes maestros de la música Aldo Rodríguez de Cuba, Edward Grigassy de USA, Fernando Mariña de México, Maikov Álvarez de El Salvador y  la maestra Cubana Enid Claramunt.

Para este 2015 el festival conto con un componente especial que fue la realización del primer campamento de guitarra para jóvenes. Más de 60 estudiantes de la guitarra  originarios de varios puntos del país asistieron para experimentar un nuevo concepto de enseñanza durante el período de vacaciones. “El campamento” como le denominó Maikov Álvarez, fundador del festival y guitarrista salvadoreño graduado en la Habana, pretende ser un espacio dedicado al aprendizaje e intercambio artístico con maestros de gran trayectoria.  Uno de los invitados fue el maestro estadunidense Edward Grigassy residente en Texas y guitarrista de profesión, quien  emplea una metodología de enseñanza de manera colectiva, a través de la práctica en conjunto. Posturas, calidad de sonido y trabajo en equipo fueron  los principales ejes en el que basó sus 4 clases maestras. “Yo pienso que  estudiantes recordaran las ideas de este sistema de enseñanza de manera colectiva y participativo, ellos se quedaran con la idea de que aprender la guitarra no es tan difícil, no  es un misterio y es divertido”.  Grigassy agregó que su interés primordial a través de su metodología, es “enseñar el amor a la guitarra” para que los estudiantes puedan en un futuro trasmitirla a nuevas generaciones.  Y es que el maestro asegura que “hay una bendición alrededor de la guitarra, y de  la música” la guitarra para él  puede ser una oportunidad para agrupar a jóvenes de diferentes zonas y amantes de la guitarra en una comunidad especial de manera positiva. Si bien, las clases impartidas por el maestro dejaron mucha huella en cada participante y sobre todo en la ejecución conjunta del tema “El Espía” con tonos que subían y bajaban como un juego de persecución, se le suma a que también  formaron parte del público espectador y disfrutaron del concierto afianzando las esperanzas y ganas para poder continuar aprendiendo.

En esa misma línea el maestro mexicano Fernando Mariña cree que el apoyo a estas iniciativas de promoción de la guitarra tiene que realizarse sin pensar y sobre todo donde hay ausencia estatal y algunas empresas privadas se comienzan a sumar y le apuestan a esta formación. “el interés me lo inculca Maikov porque nos conocimos en el Festival en Nicaragua en el 2013.., participamos en un concierto de clausura y me invitó a este sueño en el cual después de 2 años logro hacerlo realidad”.  Para el maestro Mariña fue grato encontrar jóvenes con la disposición que requiere para aprender más sobre la guitarra “Me encontré con jóvenes llenos de avidez de ver más, estos festivales lo que ayudan mucho es a que los alumnos conozcan lo que está pasando en el mundo”. La metodología impartida por  Mariña la distingue como básica y la compara con  un metrónomo que  te va direccionando y dando el compás y tiempo para aprender.  No  dejé de repetir en mis clases: ¿Has visto un bebe que pase de gatear a correr 100 mts? Todo se tiene que ir dando, el método es ir logrando las cosas progresivamente”. El maestro Mariña con su experiencia en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México, explica que hay una sobrepoblación de aspirantes a guitarristas en su ciudad, repara que existe ese afán y que es una pena que no se generen más espacios como este campamento para que más maestros y maestras entreguen sus conocimientos a nuevas generaciones de manera formal. “ Yo vengo de la escuela cubana.. y una de las cosas que aprendí como estudiante sobre todo de los maestros cubanos fue “Estudia con cabeza”. Me decía mi maestro no  dejes de ir a escuchar a un guitarrista porque alguien te dice que no es bueno, lo tienes que ir a ver, a escuchar para hacerte tu propio criterio.” El maestro mexicano afirma que aunque sea corto el festival y con participación de pocos músicos ayuda a que jóvenes amplíen sus conocimientos y logren tener una experiencia de intercambio “Si llenáramos el mundo de más festivales de guitarra hubiera menos armas.” enfatiza.

Si bien es el segundo año de celebración del festival El movimiento Amigos de la Guitarra cree conveniente dar seguimiento a esta experiencia y reforzarla para generar un verdadero cambio frente al consumo cultural musical. El maestro cubano Aldo Rodríguez quien fue ovacionado en su participación en el concierto comentó su orgullo por el maestro Álvarez, ya que él fue su alumno en la Habana Cuba  “estoy orgulloso de poder poner una semilla a este proyecto”. Su comentario al preguntarle sobre cómo observó académicamente a los jóvenes que participaron del campamento argumentó: “en las clases magistrales pude ver que ellos están bien encaminados, El Salvador ya se generó su propio mecanismo de desarrollo musical”.

La experiencia de vivir un campamento de música con especialidad en guitarra para algunos de los jóvenes fue única desde la calidad de los maestros invitados hasta el deleite de cada uno de los conciertos. Para el grupo de estudiantes del Centro Supérate Raíces que forman parte de un ensamble de guitarra, participar en esta actividad fue gratificante, única y muy positiva.

Sobre la resonancia que debe tener una experiencia formativa como esta en nuestro país, algunos jóvenes acentuaron que es necesario reforzar y continuar vivenciando este tipo de espacios. Daniel Sosa, joven participante y miembro de la Orquesta Juvenil de Guitarras agrega, que para él fue una experiencia novedosa la del campamento y que le ha dejado un “agradable progreso cultural”. Si bien el espacio de intercambio logró unificar a grupos de jóvenes músicos de diferentes localidades del país, la guitarra ha dejado una repercusión evidente en cada participante, así mismo en el público que aplaudió y vitoreo a cada uno de los concertistas por tres noches consecutivas.